Israel ha impuesto una zona de amortiguamiento denominada 'Línea Amarilla' en el sur del Líbano, impidiendo el regreso de residentes desplazados y demoliendo sistemáticamente edificios e infraestructura, según fuentes locales y observadores internacionales. La medida, implementada tras un frágil alto el fuego con Hezbolá anunciado el 16 de abril de 2026, ha generado rechazo libanés y señales de que el conflicto podría reanudarse.