Una imagen de un soldado israelí golpeando con un mazo una estatua de Jesucristo en el sur del Líbano generó condena internacional y obligó al gobierno de Israel a disculparse públicamente. El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo estar "atónito y entristecido", mientras las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron medidas disciplinarias contra los responsables del incidente ocurrido en la aldea de Debel, donde miles de tropas israelíes mantienen ocupación tras un alto el fuego con Hezbolá.