Italia ha emergido como el principal destino fiscal para personas de alto patrimonio neto en Europa, ofreciendo un impuesto fijo anual de 300.000 euros sobre todos los ingresos extranjeros sin importar el monto, según reporta la BBC. El régimen fiscal italiano, que incluye exenciones en impuestos sobre propiedad y herencias, está atrayendo a millonarios franceses y británicos, mientras la guerra en Medio Oriente reduce el atractivo de Dubái como refugio fiscal de cero impuestos.