Representantes de casi 60 países iniciaron este martes en Hiroshima, Japón, las conversaciones anuales del Tratado Antártico con dos temas prioritarios: la protección de los pingüinos emperador, recientemente clasificados como especie en peligro de extinción, y la regulación del turismo que alcanzó casi 120.000 visitantes en 2024-25. La conferencia, que se extenderá hasta el 21 de mayo, enfrenta el desafío de alcanzar consenso unánime entre las naciones participantes para aprobar nuevas medidas de conservación.