Las Fuerzas Terrestres de Autodefensa de Japón activaron el martes dos nuevos sistemas de misiles con capacidad de ataque a distancia de hasta mil kilómetros, marcando un giro histórico en su doctrina pacifista de posguerra. China denunció el despliegue como un ejemplo de neomilitarismo y advirtió que representa una amenaza real para la paz regional, intensificando una relación bilateral que se encuentra en caída libre desde noviembre de 2025.