El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, afirmó que fortalecer las capacidades defensivas del país es "crítico para asegurar que no estalle una nueva guerra en la región", en declaraciones a la BBC que marcan un giro histórico respecto a la postura pacifista que ha definido a Japón desde la Segunda Guerra Mundial. El gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi ha elevado el gasto militar al 2% del PIB y busca reformar el Artículo 9 de la constitución, que prohíbe mantener fuerzas armadas y renunciar a la guerra como derecho soberano.