

Witold Banka, presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (Wada), ha pedido a la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (Usada) que intervenga para impedir la realización de los Juegos Mejorados, un evento deportivo programado para mayo de 2026 en Las Vegas que permitirá el uso de sustancias dopantes bajo supervisión médica.
El presidente de la Wada calificó los Juegos Mejorados como una idea 'ridícula' y 'muy peligrosa' que va en contra de todos los principios éticos del deporte. En declaraciones realizadas en Londres, Banka enfatizó la necesidad de que las autoridades antidopaje estén 'muy unidas' para oponerse a este evento que desafía las normas tradicionales de competencia deportiva.
Los Juegos Mejorados, programados para realizarse en Resorts World en Nevada, incluirán competencias de natación, atletismo y levantamiento de pesas. El evento se promociona como una nueva era de competición atlética que 'abraza los avances científicos para empujar los límites del rendimiento humano', y cuenta con premios de hasta 250.000 dólares por romper récords mundiales.
Banka señaló específicamente que es 'completamente imposible' entender cómo los atletas pueden acordar competir tomando sustancias prohibidas. Hizo un llamado directo a Usada para que utilice 'posibilidades legales' para impedir que el evento se lleve a cabo, argumentando que es responsabilidad de la agencia estadounidense convencer a los financiadores de los riesgos del proyecto.
El evento ha generado controversia global, siendo respaldado por un grupo de inversión que incluye a Donald Trump Jr. Travis Tygart, director de Usada, ya había calificado previamente los Juegos Mejorados como un 'espectáculo de payasos'.
A diferencia de los estándares olímpicos tradicionales, los Juegos Mejorados solo permitirán sustancias aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), lo cual representa un cambio significativo en los protocolos antidopaje establecidos.
El fundador del evento, Aron D'Souza, sostiene que los atletas deberían tener derecho a hacer lo que deseen con sus cuerpos, pero esta postura ha sido ampliamente criticada por los potenciales impactos en la salud de los deportistas y la erosión de los principios de juego limpio.
La comunidad deportiva internacional observa con preocupación este desarrollo que podría marcar un punto de inflexión en la regulación del dopaje en competencias deportivas de alto rendimiento.