Millones de jóvenes en China están recurriendo a creadores de contenido que actúan como "padres virtuales" en redes sociales, ofreciendo palabras de aliento y apoyo emocional que muchos sienten no recibir de sus familias reales. El fenómeno refleja las tensiones generacionales en un país donde el desempleo juvenil supera el 15% y una generación criada en la prosperidad enfrenta ahora presiones económicas y expectativas familiares cada vez más difíciles de cumplir.