Un jurado de California rechazó por unanimidad la demanda de alto perfil que Elon Musk presentó contra OpenAI y su director ejecutivo Sam Altman, determinando que el magnate esperó demasiado tiempo para presentar la acción legal. El jurado concluyó que todas las acusaciones de Musk habían expirado debido al vencimiento del plazo de prescripción, dejando sin efecto sus reclamos de que Altman violó un contrato sin fines de lucro al transformar la empresa creadora de ChatGPT en una compañía con fines de lucro.