

Un tribunal en Argentina sentenció este martes a cadena perpetua a César Sena por asesinar a su esposa Cecilia Strzyzowski, de 28 años, con la complicidad de sus padres Emerenciano Sena y Marcelo Acuña, quienes también fueron condenados como partícipes primarios del crimen ocurrido en junio de 2023 en la provincia de Chaco.
El caso del feminicidio de Cecilia Strzyzowski sacudió profundamente a la sociedad argentina, no solo por la brutalidad del crimen, sino por involucrar a una familia con influencia política en la provincia de Chaco. Los hechos ocurrieron el 2 de junio de 2023, cuando la víctima fue vista por última vez con vida ingresando al domicilio de sus suegros en Resistencia, capital provincial.
Según la investigación judicial, César Sena, de 19 años en ese momento, asesinó a su esposa ese mismo día. La fiscalía sostiene que la estranguló aprovechando sus conocimientos de artes marciales. Los arañazos encontrados en el cuello de Strzyzowski fueron interpretados como su intento desesperado por defenderse.
La jueza Dolly Fernández dictó sentencia este martes en una audiencia virtual, imponiendo la pena máxima a los tres integrantes de la familia Sena. César Sena fue declarado autor directo del homicidio, mientras que sus padres, Emerenciano Sena y Marcelo Acuña, fueron condenados como partícipes primarios por ayudar a ocultar el crimen.
El caso tuvo ramificaciones políticas significativas. Emerenciano Sena era candidato en las elecciones para la gobernación de Chaco, apoyando al candidato peronista Jorge Capitanich. La movilización social generada por el feminicidio contribuyó a la derrota electoral del peronismo después de 16 años en el poder.
Además de los tres miembros de la familia Sena, dos colaboradores cercanos también recibieron condenas. José Gustavo Obregón fue sentenciado a cinco años y diez meses de prisión, mientras que Fabiana Cecilia González recibió cinco años por encubrimiento. Obregón confesó haber ayudado a trasladar el cuerpo a una granja de cerdos propiedad de la familia, donde presuntamente fue incinerado.
La ausencia del cuerpo de Strzyzowski y la negativa de César Sena a declarar durante el juicio dificultaron establecer con precisión las circunstancias exactas del asesinato. Sin embargo, las pruebas presentadas fueron suficientes para que un jurado popular declarara culpables a los acusados.
El caso ha sido visto como un ejemplo de que la influencia política no puede impedir que se haga justicia, y ha generado una importante discusión sobre violencia de género en Argentina.