Ofelia Hernández Salas, una mexicana de 64 años conocida como Doña Lupe, fue sentenciada a 11 años de prisión por la justicia estadounidense tras ser señalada como una de las traficantes de personas más prolíficas del mundo. Según las autoridades, su red criminal operaba desde Mexicali y cruzó ilegalmente a miles de migrantes de distintos países hacia Estados Unidos, cobrando entre 10.000 y 70.000 dólares por persona, con presuntos vínculos con el Cartel de Sinaloa y funcionarios corruptos.