Los New York Knicks conquistaron el campeonato de la NBA por primera vez en 53 años al vencer a los San Antonio Spurs 94-90 el sábado por la noche en el quinto partido de la serie final, desatando celebraciones masivas en toda la ciudad de Nueva York y poniendo fin a una de las sequías de títulos más largas en la historia del baloncesto profesional estadounidense.