La economía estadounidense continúa creciendo a un ritmo anualizado del 2% mientras otras economías desarrolladas se tambalean bajo el peso de aranceles comerciales, deportaciones masivas y conflictos en Medio Oriente, según análisis de economistas que atribuyen esta resiliencia a la flexibilidad del mercado, la revolución del fracking y una cultura empresarial orientada al riesgo, aunque la inflación alcanzó el 4,2% en mayo de 2026.