El año 2026 se perfila como un periodo de transformación económica global impulsado principalmente por la inteligencia artificial (IA), que promete aumentar la productividad pero también amplificar las desigualdades sociales. Según expertos y analistas, la economía mundial mantendrá un crecimiento moderado del 2,9%, cuatro décimas menos que en 2025, con la IA y el sector de defensa como principales motores, consolidando un modelo económico en forma de K donde los beneficios se distribuirán de manera desigual.