El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha trascendido Medio Oriente para convertirse en una crisis global que amenaza con sumir en la pobreza a 8,8 millones de personas en Asia, según la ONU, mientras desencadena una carrera armamentista nuclear entre Washington, Moscú y Pekín que erosiona los mecanismos de control establecidos desde la Guerra Fría.