Gabriel Attal, primer ministro de Francia, aprovechó la llegada a la Asamblea Nacional de una propuesta de ley sobre el sector de la inteligencia artificial para posicionarse como portavoz de las grandes empresas tecnológicas, según reporta Politico. La irrupción de la IA en la campaña presidencial francesa marca un nuevo capítulo en la intersección entre tecnología y política en el país europeo.