Los doce multimillonarios más ricos del mundo poseen más riqueza que cuatro mil millones de personas, según datos de Oxfam, mientras sus fortunas crecieron en 2025 a un ritmo tres veces superior al promedio de los cinco años anteriores. Esta concentración de riqueza se traduce en poder político sin precedentes históricos: cien familias estadounidenses aportaron uno de cada seis dólares gastados en las elecciones de 2024, más de la mitad de los principales medios mundiales pertenecen a multimillonarios, y ocho de las diez mayores empresas de inteligencia artificial están dirigidas por ellos, según análisis de expertos en desigualdad.