

Los demócratas obtuvieron victorias contundentes en elecciones clave de Virginia, Nueva Jersey y Nueva York, impulsados por votantes exhaustos financieramente tras cinco años de inflación y preocupados por los efectos de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, que han provocado una caída en los mercados globales y un aumento en los costos para los consumidores estadounidenses.
Las elecciones celebradas el martes en Virginia, Nueva Jersey y la ciudad de Nueva York revelaron un electorado profundamente preocupado por la economía, especialmente por los problemas de asequibilidad que han persistido durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, según indican los sondeos a pie de urna realizados por CNN.
Los votantes señalaron los asuntos económicos —impuestos, costo de vida o la economía en general— como su principal preocupación, a pesar de las repetidas afirmaciones del presidente Trump de que los precios "están bajando" y que "no hay inflación", declaraciones que contradicen la realidad económica que enfrentan millones de estadounidenses.
Según datos de Moody's Analytics, el hogar estadounidense típico está gastando 208 dólares más por mes ahora que en septiembre de 2024 para comprar los mismos bienes y servicios debido al efecto acumulativo de la inflación. Cuando se compara con los precios de principios de 2021, las familias deben gastar 1.043 dólares más por mes para adquirir los mismos productos.
"Escuché una y otra vez: 'es demasiado caro', así que me enfoqué en esos temas clave", declaró la gobernadora electa de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, a John Berman de CNN el miércoles. "Voy a actuar rápidamente para abordar esos problemas clave, pero al mismo tiempo, rechazar enérgicamente estos golpes económicos que estamos viendo desde Washington".
La victoria de Sherrill en Nueva Jersey, donde los precios de la electricidad han aumentado un 21%, refleja el descontento de los votantes con la situación económica. Según las encuestas a pie de urna, la mayoría de los votantes de Nueva Jersey que consideran la economía o la atención médica como el principal problema en el estado respaldaron a Sherrill.
En Virginia, la gobernadora electa Abigail Spanberger capitalizó la inseguridad económica derivada de Washington, incluidos los despidos en el Departamento de Gobierno (DOGE) y el cierre gubernamental más largo de la historia, que afectó especialmente a los cientos de miles de empleados federales que viven en ese estado. En su discurso de victoria, Spanberger prometió un "liderazgo que se enfocará implacablemente en lo que más importa: reducir costos, mantener nuestras comunidades seguras y fortalecer nuestra economía para todos los virginianos".
Mientras tanto, en Nueva York, el alcalde electo Zohran Mamdani obtuvo su victoria con un enfoque inquebrantable en hacer que una de las ciudades más notoriamente caras del mundo sea más asequible para la clase trabajadora, particularmente en lo que respecta a la vivienda. Mamdani prometió congelar el alquiler para más de 2 millones de residentes, hacer gratuitos los autobuses de la ciudad y financiar el cuidado infantil universal mediante el aumento de impuestos a millonarios y corporaciones.
Las encuestas mostraron que este mensaje resonó entre los votantes: los partidarios de Mamdani señalaron abrumadoramente el costo de vida como el principal problema que enfrenta la ciudad, con 7 de cada 10 afirmando que el costo de la vivienda donde viven es un problema importante.
## Aranceles de Trump agravan la situación económica
Las victorias demócratas llegan en un momento en que la administración Trump enfrenta críticas crecientes por su política arancelaria, que ha provocado una caída en los mercados globales y ha generado preocupaciones sobre su impacto en los consumidores estadounidenses.
El 2 de abril de 2025, Trump anunció lo que denominó "Aranceles del Día de la Liberación", imponiendo un arancel base del 10% a las importaciones de casi todos los países, con tarifas específicas por país que oscilan entre el 11% y el 50% para las naciones con las que Estados Unidos tiene los mayores déficits comerciales.
Según la Wikipedia, estos aranceles representan "la acción proteccionista comercial más significativa de EE.UU. desde la década de 1930", cuando el Congreso aprobó la Ley Arancelaria Smoot-Hawley. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, describió los aranceles y su probable impacto económico como "significativamente mayores de lo esperado".
La implementación de estos aranceles provocó una caída inmediata en los mercados bursátiles globales. El 3 de abril, el índice S&P 500 cayó más de 274 puntos o 4,88%, la segunda mayor pérdida diaria en puntos de su historia, mientras que el Nasdaq Composite cayó más de 1.050 puntos o 5,97%, la mayor pérdida en puntos en su historia.
La volatilidad del mercado se mantuvo alta a medida que el arancel mínimo del 10% entró en vigor el 5 de abril y China tomó represalias. Después de varias rondas de escalada, Estados Unidos elevó el arancel mínimo sobre los productos chinos al 145% y China implementó un arancel del 125% sobre los productos estadounidenses.
La administración Trump ha defendido los aranceles como "recíprocos", afirmando que reflejan y contrarrestan las barreras comerciales que enfrentan las exportaciones estadounidenses. Sin embargo, los analistas comerciales han rechazado esta caracterización, señalando que los aranceles a menudo exceden los impuestos por países extranjeros e incluyen países con los que Estados Unidos tiene un superávit comercial.
EJ Antoni, economista jefe de The Heritage Foundation y anterior candidato de Trump para dirigir la Oficina de Estadísticas Laborales, ha defendido la política arancelaria, argumentando que los bancos han juzgado erróneamente el impacto real de los aranceles. "Estas diferentes predicciones, no solo de Goldman Sachs, sino de otros bancos, han dicho constantemente que los consumidores van a pagar básicamente todos los aranceles y hasta ahora han estado constantemente equivocados", dijo Antoni en una entrevista reciente con Fox Business.
Sin embargo, según un análisis de Goldman Sachs, se espera que los hogares estadounidenses asuman la mayoría de los costos de los aranceles. "Si los aranceles implementados recientemente y los futuros tienen el mismo impacto eventual en los precios que los aranceles implementados a principios de este año, entonces los consumidores estadounidenses eventualmente absorberían el 55% de los costos arancelarios", escribieron los economistas de Goldman.
Una encuesta de Reuters/Ipsos realizada en abril de 2025 encontró que el 73% de los estadounidenses espera un aumento de precios bajo los aranceles de Trump, mientras que el 57% se opone a los aranceles. Trump también experimentó una caída en su índice de aprobación general tras el anuncio.
## Perspectivas futuras
A medida que los demócratas recién elegidos asumen sus cargos, enfrentan el desafío de cumplir sus promesas de aliviar la carga económica de los votantes en un entorno nacional complicado por las políticas comerciales de la administración Trump.
Como señaló el propio Mamdani el miércoles: "No es suficiente diagnosticar la crisis en la vida de los estadounidenses de clase trabajadora. Hay que cumplir con abordar esa crisis".
Mientras tanto, los mercados y los consumidores estadounidenses siguen lidiando con la incertidumbre generada por las políticas arancelarias y sus efectos en la economía global. La capacidad de los líderes locales para mitigar estos impactos será crucial para mantener el apoyo político en los próximos meses, especialmente si los precios continúan subiendo y el poder adquisitivo de las familias sigue disminuyendo.