La cinta, dirigida por Álvaro Olmos, se ha convertido en la producción boliviana más premiada de 2025 al abordar la pérdida de tradiciones ancestrales como la partería quechua debido a la migración del campo a la ciudad. El filme, que llegará a las salas bolivianas el 7 de mayo, ya ha recorrido festivales internacionales como Toronto, La Habana y Biarritz, y actualmente se proyecta en Palm Springs.