La Comisión Europea ha presentado su Estrategia Antirracismo para 2026-2030, que incluye la duplicación del presupuesto a 3.600 millones de euros y medidas contra la discriminación en inteligencia artificial, pero organizaciones de derechos humanos critican el documento por considerarlo diluido y poco ambicioso frente al auge de la extrema derecha en Europa.