Los loros no solo imitan palabras humanas, sino que mantienen conversaciones reales entre ellos mediante patrones vocales organizados que se asemejan a estructuras lingüísticas básicas, según revelan nuevos estudios científicos sobre el Amazona auropalliata. La investigación desafía creencias arraigadas sobre la comunicación animal y sugiere que la interacción significativa no es exclusiva de los humanos.