

El derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro se ha declarado inocente este lunes ante un tribunal federal de Nueva York, donde enfrenta cargos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas. "Todavía soy el presidente de Venezuela", afirmó Maduro, mientras en Caracas la vicepresidenta Delcy Rodríguez se prepara para asumir como presidenta interina tras el ataque estadounidense del sábado que resultó en la captura del mandatario y su esposa, Cilia Flores.
Nicolás Maduro, de 63 años, compareció este lunes ante la justicia estadounidense para enfrentar cuatro cargos penales que incluyen narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. "Soy inocente, no soy culpable de nada de lo que se me acusa aquí", declaró el mandatario venezolano, según informó Reuters. Su esposa, la diputada Cilia Flores, también se declaró inocente de los cargos presentados en su contra. El juez ha fijado la próxima audiencia judicial para ambos para el 17 de marzo.
Para su defensa, Maduro ha contratado al prestigioso abogado Barry Pollack, quien logró un acuerdo con las autoridades estadounidenses para liberar a Julian Assange, el fundador de Wikileaks, después de que este pasara más de 15 años encerrado en la embajada de Ecuador en Londres y en una prisión británica.
Mientras tanto, en Venezuela, el Tribunal Supremo nombró presidenta interina a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien se dispone a jurar el cargo ante la Asamblea Nacional. Su hermano, Jorge Rodríguez, ha sido reelecto como presidente de dicha Asamblea, cargo que ha ocupado durante los últimos cinco años, consolidando así el poder de los hermanos Rodríguez en el gobierno venezolano.
El hijo del presidente venezolano, Nicolás Maduro Guerra, quien es diputado, ha dado su "apoyo incondicional" a la presidencia de Delcy Rodríguez durante su intervención en el parlamento venezolano. "La patria está en buenas manos", concluyó, enviando un mensaje a su padre. En su discurso, también defendió que "el derecho internacional existe para frenar imperios" y añadió que tras las acciones de EE.UU., "no secuestran a un hombre, están desafiando una estirpe histórica. Si ellos son Monroe, nosotros somos Simón Bolívar".
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha aumentado la presión sobre la nueva administración venezolana: "Queremos acceso a todo lo que pidamos, al petróleo, a carreteras y puentes, todo lo que exijamos nos lo tiene que dar", declaró Trump dirigiéndose a Delcy Rodríguez. En respuesta, la presidenta interina ha emitido un comunicado en el que llama a la cooperación con Estados Unidos y reivindica el derecho de Venezuela a la paz y la soberanía.
La intervención militar estadounidense ha generado reacciones internacionales. Rusia y China han condenado el ataque ante el Consejo de Seguridad de la ONU, acusando a Washington de injerencia. El representante ruso, Vasily Nebenzya, calificó la operación como "criminal" y acusó a EE.UU. de impulsar "un nuevo ciclo de neocolonialismo e imperialismo", exigiendo la liberación de Maduro y su esposa. Por su parte, el representante adjunto de China, Sun Lei, afirmó que EE.UU. "pisoteó la soberanía venezolana" y violó "los principios básicos de la Carta de las Naciones Unidas".
Estados Unidos ha negado en el Consejo de Seguridad estar en guerra contra Venezuela. "No estamos ocupando ningún país", afirmó el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, rechazando que la detención de Maduro suponga una ocupación.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó a través de la subsecretaria para Asuntos Políticos, Rosemary A. DiCarlo, su "profunda preocupación" por la acción militar de EE.UU. en Venezuela y llamó a respetar el derecho internacional, que "prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados".
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha urgido a la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA) a "garantizar" la soberanía nacional y "la autodeterminación de los pueblos" tras la intervención militar de EE.UU. "La historia de América Latina es clara y contundente, la intervención nunca ha traído democracia", declaró Sheinbaum.
Por su parte, la Comisión Europea ha pedido que, una vez caído Nicolás Maduro, comience en Venezuela una transición democrática que incluya a la oposición. "Los siguientes pasos hacia una transición democrática deben incluir a Edmundo González y María Corina Machado", según indicó una portavoz de la Comisión para asuntos de Política Exterior.
La opositora venezolana y Nobel de la Paz, María Corina Machado, ha agradecido al presidente Donald Trump su operación militar en Venezuela. "Los venezolanos agradecemos al Presidente Donald Trump y a su administración por la firmeza y determinación en el cumplimiento de la ley. Venezuela será el principal aliado de Estados Unidos en materia de seguridad, energía, democracia y derechos humanos", publicó en la red social X. Sin embargo, tanto Trump como su secretario de Estado, Marco Rubio, han descartado que Machado pueda liderar el cambio político en Venezuela, afirmando que "no tiene el apoyo ni el respeto del país".
Mientras Maduro y Flores comparecían ante el tribunal federal de Nueva York, en el exterior se produjo una confrontación entre grupos de venezolanos con posturas opuestas. De un lado, manifestantes que pedían la libertad inmediata para el líder del chavismo; del otro, venezolanos que criticaban a quienes defendían a Maduro.