Dos empresas estadounidenses de tecnología de defensa, Saronic y Castelion, anunciaron planes para combinar un buque de guerra autónomo con un arma de ataque hipersónico, en lo que describen como el primer intento de instalar un vehículo hipersónico en una embarcación de superficie no tripulada. La demostración en el mar está programada para 2027, según informaron las compañías.