Maryland se convirtió esta semana en el primer estado de Estados Unidos en prohibir que supermercados y servicios de entrega utilicen datos personales de clientes para establecer precios diferenciados mediante inteligencia artificial, una práctica conocida como fijación dinámica de precios que puede hacer que dos consumidores paguen cantidades distintas por el mismo producto. La ley, firmada por el gobernador demócrata Wes Moore, entra en vigor el 1 de octubre de 2026 e impone multas de hasta 25.000 dólares por infracciones repetidas.