Al menos 24 personas murieron y decenas resultaron heridas el 5 de mayo de 2026 en ataques rusos contra al menos tres ciudades ucranianas, utilizando bombas planeadoras y drones, en uno de los asaltos más sangrientos en meses, según autoridades locales. Simultáneamente, Ucrania lanzó su nuevo misil de crucero de largo alcance Flamingo contra una planta de armas en Cheboksary, Rusia, ubicada a casi 1.200 kilómetros de la frontera ucraniana, según anunció el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy.