

Los sindicatos Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y Sindicato Médico Andaluz (SMA) han decidido continuar con la huelga indefinida tras rechazar la última propuesta del Ministerio de Sanidad, que no aborda sus demandas específicas.
La tensión entre los médicos y el Ministerio de Sanidad de España se intensifica tras la reciente reunión en la que los sindicatos CESM y SMA abandonaron la mesa de negociación. A pesar de que otros sindicatos han alcanzado un preacuerdo con la ministra Mónica García, los médicos consideran que sus reivindicaciones no han sido atendidas. Los sindicatos médicos exigen un Estatuto y un Ámbito de Negociación específicos que reconozcan su formación y responsabilidad, así como una clasificación profesional adecuada que valore los más de 10 años de estudio necesarios para ejercer. Además, piden una regulación digna de la jornada laboral y las guardias, que actualmente no se computan como horas laborables normales. La ministra ha rechazado la creación de un estatuto propio, argumentando que fragmentaría el Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, los médicos insisten en que su situación es única y requiere atención específica. La falta de avances en las negociaciones ha llevado a los sindicatos a convocar paros para el 14 y 15 de enero, y han advertido que si no se producen cambios significativos, escalarán el conflicto con una huelga nacional indefinida. La situación se complica aún más por la percepción de que la movilización de otros sindicatos es una cortina de humo que oculta la lucha de los médicos. En este contexto, el Ministerio de Sanidad ha expresado su intención de mejorar las condiciones laborales del personal sanitario, pero los médicos continúan sintiéndose desatendidos y sin representación adecuada en las negociaciones.