La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) reconoció que su personal fue acusado de abusar sexualmente de al menos 59 refugiados sudaneses que habían huido de la guerra civil en busca de seguridad, según admitió la propia organización. Los abusos, que incluyen explotación de niñas y ofrecimiento de comida o empleos a cambio de sexo, ocurrieron en el este de Chad desde 2024, aproximadamente un año después del inicio de la guerra civil sudanesa que continúa hasta la fecha.