Meta enfrenta una controversia internacional después de cancelar un contrato con la empresa Sama en Kenia, dejando sin empleo a 1.108 trabajadores, apenas dos meses después de que empleados denunciaran haber revisado contenido gráfico e íntimo captado por las gafas inteligentes Meta AI, incluyendo personas desnudas y manteniendo relaciones sexuales. La compañía tecnológica afirma que la decisión se debe a que Sama no cumplió sus estándares, mientras organizaciones laborales alegan que se trata de una represalia por haber hablado públicamente.