La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ordenó una investigación por posibles violaciones a la seguridad nacional después de que dos empleados de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos murieran junto a dos oficiales mexicanos en un accidente automovilístico el 19 de abril de 2026, tras participar en un operativo para desmantelar narcolaboratorios en Chihuahua. El gobierno federal asegura que desconocía la presencia de agentes estadounidenses en territorio mexicano, coordinada por el gobierno estatal sin autorización federal, lo que constituiría una violación constitucional.