La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó este miércoles el compromiso de México de continuar suministrando petróleo a Cuba, defendiendo la decisión como una política de Estado basada en la solidaridad histórica y principios humanitarios, a pesar de las críticas de la oposición y la tensión diplomática con Estados Unidos.
México seguirá enviando petróleo a Cuba, independientemente de las críticas internas y la presión regional. La presidenta Claudia Sheinbaum defendió esta decisión desde Palacio Nacional, argumentando que se trata de una política de Estado fundamentada en la solidaridad histórica con la isla caribeña.
Sheinbaum enfatizó que el apoyo a Cuba trasciende ideologías políticas. "Si México puede ayudar a generar mejores condiciones para Cuba, siempre vamos a estar ahí", declaró. La mandataria recordó que gobiernos de distintos signos políticos, como los de Enrique Peña Nieto, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, han mantenido cooperación con La Habana.
La presidenta rechazó las acusaciones de la oposición, integrada por PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, quienes han calificado el suministro como "irresponsable" y han acusado al gobierno de "subsidiar dictaduras". Sheinbaum respondió con ironía a estas críticas y subrayó que el apoyo es "al pueblo cubano, más allá de si se está de acuerdo o no con su régimen".
La controversia se produce en un momento diplomáticamente delicado entre México y Estados Unidos. El presidente estadounidense ha manifestado públicamente su desacuerdo con el envío de petróleo, escribiendo en redes sociales: "¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA! ¡CERO!"
Sin embargo, Sheinbaum descartó consecuencias negativas en la relación bilateral. Argumentó que la política exterior mexicana se rige por principios de soberanía, autodeterminación y no intervención. "Nosotros creemos que quien debe decidir el destino de los cubanos son las y los cubanos", sostuvo.
Aunque el gobierno no ha proporcionado cifras exactas sobre el volumen de petróleo enviado, Sheinbaum adelantó que presentará un informe detallado próximamente en el marco de la presentación de Pemex. Explicó que los envíos se realizan mediante contratos y que "es muy poco lo que se envía".
Cuba depende significativamente del petróleo importado, siendo Venezuela y México sus principales proveedores. El suministro es crucial para mantener en funcionamiento generadores de energía y vehículos en la isla.
La decisión de México de continuar apoyando a Cuba refleja una postura histórica de solidaridad internacional, manteniendo su compromiso de ayuda humanitaria incluso en contextos de tensión geopolítica.