La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum anunció este miércoles el nombramiento de Roberto Velasco Álvarez, de 38 años, como nuevo secretario de Relaciones Exteriores, tras la renuncia de Juan Ramón de la Fuente por problemas de salud. Velasco, actual subsecretario para América del Norte, se convierte en el canciller más joven de México en casi un siglo y asume el cargo con la prioridad de liderar las complejas negociaciones con Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.
Roberto Velasco Álvarez asumirá el liderazgo de la Cancillería mexicana en un momento crítico para la diplomacia del país, según anunció la presidenta Claudia Sheinbaum este miércoles. El nombramiento, que debe ser ratificado por el Senado de la República, llega tras la renuncia de Juan Ramón de la Fuente, quien dejó el cargo por motivos de salud relacionados con problemas de espalda que lo han llevado a dos cirugías y requieren rehabilitación delicada, según explicó la mandataria.
"He decidido proponer al Senado de la República al maestro Roberto Velasco Álvarez como canciller", señaló Sheinbaum en un mensaje publicado a través de sus redes sociales, según reportó El País de Colombia. La presidenta destacó que De la Fuente, de 74 años, "seguirá ayudando" al Ejecutivo mexicano una vez haya terminado su proceso de recuperación.
Velasco, nacido el 14 de septiembre de 1987 en Ciudad de México, representa lo que Sheinbaum valora como "solvencia técnica y recambio generacional", según El País de España. "Un joven se incorpora a la Secretaría", afirmó la presidenta al anunciar el nombramiento. Con 38 años, Velasco se convierte en el secretario de Relaciones Exteriores más joven que ha tenido México en casi un siglo.
"No solamente es experto en las relaciones internacionales, particularmente con EE UU y Canadá que es su principal función, tiene mucho conocimiento de la política exterior de México y ha hecho un gran papel en la subsecretaría. Estoy muy contenta", afirmó Sheinbaum, según las fuentes consultadas.
Una carrera fulgurante en la diplomacia mexicana
La trayectoria de Velasco en la política exterior mexicana comenzó oficialmente en 2018, cuando Marcelo Ebrard, entonces secretario de Relaciones Exteriores bajo Andrés Manuel López Obrador y actual secretario de Economía, lo incorporó como director de comunicación social. Desde entonces, Velasco ha escalado posiciones de manera vertiginosa: director general para América del Norte, jefe de unidad, subsecretario y encargado de despacho.
Su formación académica combina el derecho, que estudió en la Universidad Iberoamericana, con una maestría en Políticas Públicas de la Universidad de Chicago, según El País de Colombia. Durante su estancia en Chicago, Velasco fue editor en jefe de la revista Chicago Policy Review y trabajó en la oficina del entonces alcalde Rahm Emanuel, mano derecha de Barack Obama, una experiencia que le proporcionó una comprensión profunda del sistema político estadounidense.
Su inclinación política viene de antes: en 2008 participó como líder juvenil de Convergencia, posteriormente Movimiento Ciudadano, el partido que había ayudado a fundar su tío Cuauhtémoc Velasco y que formó parte de la coalición que impulsó a López Obrador en su carrera presidencial de 2006, según las fuentes. Ese vínculo lo llevó a trabajar con Ebrard cuando este era jefe de Gobierno de Ciudad de México.
El especialista en la relación con Estados Unidos
La designación de Velasco apunta sobre todo al objetivo de reforzar el Gabinete de cara a futuras embestidas de Donald Trump, poniendo en primera fila a un perfil experimentado que, de facto, ya ha llevado la batuta en alguna ocasión, según El País de España. Velasco es descrito por fuentes gubernamentales como "muy discreto, leal y sumamente disciplinado" y ha sido desde el principio el alfil de Sheinbaum en la relación con Estados Unidos y en la negociación con Trump.
El abogado ha estado presente en todas las llamadas telefónicas entre ambos gobiernos y ha sido enviado a Washington, junto al secretario de Seguridad Omar García Harfuch, en los momentos más críticos de la relación bilateral, según las fuentes. En ocasiones, incluso por delante de De la Fuente. Estos movimientos, según fuentes próximas al Gobierno, estaban plenamente consensuados y servían también para proteger "del desgaste" al exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Durante una de las cirugías de De la Fuente en diciembre pasado, Velasco ya había asumido como encargado de despacho hasta que el canciller pudo regresar un mes después. Ese periodo como interino coincidió precisamente con los prolegómenos de una crisis global: Trump inauguró el 2026 con un ataque a Caracas y el secuestro de Nicolás Maduro, según las fuentes. Meses antes, México había mantenido una posición crítica con los planes injerencistas de Estados Unidos e incluso se propuso como mediador en el conflicto.
"Se ha hecho especialista en Estados Unidos y eso no se repite tanto en este Gobierno", valoró una fuente cercana a Exteriores consultada por El País. Su conocimiento sobre el principal socio comercial de México le ha permitido conservar la misma posición con tres secretarios de Exteriores distintos (Ebrard, Alicia Bárcena y De la Fuente) y con dos presidentes, López Obrador y Sheinbaum. "Muestra que tiene el talento, la disciplina y las bases. Es una trayectoria excepcional", resumió la misma fuente, que añadió que "su nombramiento supone hacer oficial un trabajo que Velasco ya tenía".
Los desafíos inmediatos: TMEC y amenazas de Trump
Velasco afrontará el desafío de liderar la diplomacia mexicana con las farragosas negociaciones con Estados Unidos como máxima prioridad, según las fuentes. Una de sus principales tareas inmediatas será trabajar mano a mano con su mentor Ebrard en las negociaciones para la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), que comenzaron hace un par de semanas, según El País de España. México y Canadá apuestan por una renovación rápida, pero Trump ha amagado en varias ocasiones con romper el tratado, fiel a su agresivo e impredecible estilo de negociación.
Entre las políticas de contención de Trump está también el combate contra el tráfico de armas, una vieja demanda mexicana que desde el sexenio pasado ha tomado aún más impulso y en el turbulento contexto de la relación bilateral actual se ha vuelto todavía más relevante, según las fuentes. Es una de las bazas de México para responder a la catarata de ataques del republicano, que bajo la justificación de luchar contra los cárteles ha llegado a amenazar con una intervención militar en territorio mexicano.
En septiembre pasado se dio un pequeño paso con la firma de un acuerdo bilateral que incentivaba el rastreo del flujo de armas hacia el sur, según El País. Ese fue el primer resultado tras la visita del secretario de Estado Marco Rubio, quien anunció la creación de un nuevo grupo de alto nivel para luchar contra el narcotráfico.
Una agenda exterior amplia y compleja
Más allá de Estados Unidos, la agenda exterior mexicana acumula frentes abiertos en un escenario internacional cada vez más convulso, según las fuentes. Entre las prioridades destaca la reanudación de las relaciones diplomáticas con España, que llevaban prácticamente rotas desde 2019 a raíz de la polémica carta del expresidente López Obrador pidiendo un gesto de perdón al Rey Felipe VI por la Conquista y el rechazo de la carta por parte del Gobierno español. Tras un par de gestos por parte tanto del Gobierno como del Rey, el deshielo ya está en marcha y le tocará a Velasco tejer las coordenadas de esa nueva normalidad, según El País.
También figura en la agenda un posible acercamiento con Colombia y Brasil para consolidar una suerte de eje progresista en la región. Una primera escenificación fue su crítica conjunta a la guerra en Irán, según las fuentes. Ya el año pasado, Sheinbaum, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el presidente colombiano Gustavo Petro buscaron una mayor unión latinoamericana durante la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) celebrada en Honduras, marcada en ese momento por la guerra comercial de Trump.
Perfil y capacidades del nuevo canciller
"Es una persona que se prepara desde lo intelectual, trata de hacer relaciones y conexiones con personas que saben", apuntó una fuente cercana al abogado consultada por El País. "Una virtud que le ofrece al Gobierno es que entiende a la coalición donde está, es un natural con los empresarios y tiene la capacidad para conectar con muy distintos actores".
Al agradecer su nombramiento, Velasco manifestó que asumirá este nuevo compromiso, si el Senado lo ratifica, "con mucho amor al pueblo" y a su país, y con el objetivo de "defender la soberanía de México, de proteger a los mexicanos en todo el mundo, y de seguir cooperando estratégicamente con respeto mutuo y beneficio compartido con América Latina y del Norte", según declaraciones recogidas por El País de Colombia.
Por su parte, Juan Ramón de la Fuente agradeció la oportunidad de haber estado al frente de la Cancillería durante un tiempo en el cual, destacó, ha sido posible afrontar los retos presentados "con base en los principios constitucionales de política exterior" del país en aras de "defender a México", así como de "asistir y apoyar" a sus connacionales allá donde se encontraran, según las fuentes.
El nombramiento de Velasco representa una apuesta clara de Sheinbaum por un perfil técnico, experimentado en la relación bilateral más importante para México y con capacidad demostrada para navegar las turbulentas aguas de la diplomacia con la administración Trump. Su juventud y trayectoria ascendente lo posicionan como una figura clave en la política exterior mexicana de los próximos años, en un momento en que el país enfrenta desafíos sin precedentes en su relación con Estados Unidos y busca reposicionarse en el escenario latinoamericano e internacional.