El gobierno mexicano intensificó este viernes los estímulos fiscales a gasolinas y diésel ante la escalada de precios del petróleo provocada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, mientras el Banco de México recortó su tasa de interés a 6,75% en medio de una inflación que alcanzó 4,63% en la primera quincena de marzo, alejándose del objetivo del 3% establecido por la institución.