

México experimentó en febrero de 2026 su mes con menor promedio de homicidios desde 2015, con 48,8 asesinatos diarios, según informó la presidenta Claudia Sheinbaum este martes. La cifra representa una reducción del 44% respecto al inicio de su administración en octubre de 2024, cuando el país registraba 86,9 homicidios al día, y una disminución del 35% comparado con febrero de 2025, cuando se contabilizaban 75 homicidios diarios.
El gobierno mexicano ha presentado una reducción significativa en las cifras de criminalidad durante febrero de 2026, marcando el mejor registro mensual en homicidios de la última década. Marcela Figueroa Franco, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, destacó que el promedio diario de homicidios dolosos —aquellos en los que se busca intencionalmente quitar la vida— ha registrado una bajada del 35% entre febrero de 2025 y febrero de 2026, según informó en rueda de prensa.
La concentración geográfica de la violencia homicida permanece focalizada en ocho entidades federativas que acumulan más del 54% de todos los asesinatos registrados en el país. Guanajuato encabeza la lista con el 9,4% del total nacional, seguido de Sinaloa con el 7,9%, Chihuahua con el 7,5%, Baja California con el 7,2%, Morelos con el 6%, Veracruz con el 5,6%, y Estado de México y Oaxaca con el 5,3% cada uno, según los datos oficiales presentados.
Sin embargo, algunas entidades han experimentado reducciones drásticas en sus índices de violencia homicida. San Luis Potosí y Quintana Roo lideran las disminuciones con caídas del 86% y 69,3% respectivamente en comparación con el año anterior, según informó Figueroa Franco.
Los delitos de alto impacto —categoría que incluye homicidios, feminicidios, secuestros, extorsión, robos violentos, narcomenudeo y desaparición de personas— también han experimentado una reducción significativa. El promedio diario de estos delitos ha bajado un 28% desde octubre de 2024, cuando inició la administración de Sheinbaum, según las cifras oficiales.
En perspectiva histórica, estos delitos han experimentado una disminución progresiva en los últimos ocho años, pasando de 969,4 incidencias diarias en 2018 a 456,3 en febrero de 2026, según los datos presentados por el Secretariado Ejecutivo. En general, todos los delitos de alto impacto han registrado descensos en el último año, con la única excepción de los robos en casas con violencia, que han aumentado casi un 2%.
Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad federal, atribuyó estos resultados a un refuerzo y mejora en la estrategia de seguridad implementada por el gobierno. Los esfuerzos han estado dirigidos a redoblar la vigilancia, potenciar los servicios de inteligencia y la apuesta por prevenir con programas dirigidos a los jóvenes, según explicó.
García Harfuch detalló las acciones operativas realizadas: "Se han detenido 46.400 personas por delitos de alto impacto, se han asegurado 24.000 armas de fuego, asegurado 346 toneladas de droga y el Ejército y la Marina han desmantelado 2.318 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para la producción de metanfetaminas que se traduce en millones de dosis que no llegarán a las calles. Esto ha tenido un impacto directo en la disminución de la violencia", dijo.
La reducción del 44% en homicidios desde el inicio de la administración Sheinbaum contrasta con los niveles de violencia que México experimentó durante la década anterior, cuando el país enfrentó una escalada en los índices de criminalidad relacionada con el crimen organizado y el narcotráfico. El promedio de menos de 50 homicidios diarios en febrero representa un punto de inflexión en la tendencia de violencia que ha caracterizado al país en años recientes.
Las cifras presentadas por el gobierno mexicano sitúan a febrero de 2026 como el mes con mejor desempeño en seguridad desde 2015, cuando el país comenzó a experimentar un incremento sostenido en los índices de violencia homicida. La estrategia gubernamental de combinar operativos de seguridad con el desmantelamiento de infraestructura criminal y programas de prevención dirigidos a jóvenes parece estar generando resultados medibles en la reducción de la criminalidad.
La persistencia de la concentración geográfica de la violencia en estados específicos sugiere que, pese a las mejoras generales, existen desafíos regionales que requieren atención focalizada. Guanajuato, que mantiene el porcentaje más alto de homicidios nacionales, y Sinaloa, históricamente afectado por la presencia del crimen organizado, continúan siendo focos de preocupación para las autoridades federales.
La incautación de 346 toneladas de droga y el desmantelamiento de 2.318 laboratorios clandestinos de metanfetaminas representan golpes significativos a la infraestructura de producción y distribución de narcóticos en México, según las autoridades. Estas acciones, combinadas con el aseguramiento de 24.000 armas de fuego, buscan debilitar la capacidad operativa de las organizaciones criminales que operan en el país.
Los datos oficiales indican que la estrategia de seguridad implementada por la administración Sheinbaum está generando resultados en múltiples frentes del combate al crimen, aunque el aumento en los robos violentos a casas señala áreas donde persisten desafíos. La sostenibilidad de estas reducciones en los próximos meses será crucial para determinar si se trata de una tendencia consolidada o de fluctuaciones temporales en los índices de criminalidad.