Miles de mineros bolivianos se enfrentaron con fuerzas de seguridad en La Paz este jueves durante una marcha que inicialmente demandaba reformas laborales y acceso a combustible, pero que derivó en llamados a la renuncia del presidente Rodrigo Paz, según reportaron medios internacionales. Los disturbios, que incluyeron el uso de dinamita por parte de manifestantes y gases lacrimógenos por parte de la policía, se producen en medio de una crisis económica que ha paralizado gran parte de la capital boliviana durante la última semana.