El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, renunció el jueves 11 de junio en medio de una disputa sobre el financiamiento militar, acusando al primer ministro Keir Starmer y a la ministra de Economía Rachel Reeves de poner en riesgo la seguridad nacional al no comprometer los recursos necesarios para defender al país. La dimisión, junto con la del ministro de las Fuerzas Armadas Al Carns y la asistente parlamentaria Pamela Nash, agrava la crisis política de Starmer, cuyo liderazgo ya enfrentaba cuestionamientos internos en el Partido Laborista.