Un misil lanzado por Irán alcanzó el Aeropuerto Internacional de Dubái este sábado, causando daños menores en las terminales 1 y 3 y dejando cuatro empleados heridos, según confirmó Dubai Airports. El ataque, parte de la represalia iraní contra operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel, provocó el cierre total del aeropuerto más transitado del mundo y desató un caos sin precedentes en el transporte aéreo global, con miles de pasajeros varados y cancelaciones masivas de vuelos en todos los continentes.
El Aeropuerto Internacional de Dubái, el más transitado del mundo, suspendió todas sus operaciones hasta nuevo aviso tras ser alcanzado por un misil iraní en el marco de la escalada militar en Oriente Próximo. Dubai Airports confirmó que el impacto afectó áreas de las terminales 1 y 3, incluyendo el hall público y salas de embarque, causando daños menores que fueron rápidamente controlados, según informó Informe Aéreo. Cuatro miembros del personal resultaron heridos y recibieron atención médica.
Imágenes compartidas en redes sociales mostraron una columna de humo elevándose desde uno de los principales edificios de salidas, con servicios de emergencia y bomberos en la pista, según reportó Bloomberg Línea. Otro video desde el interior del edificio mostró algunos daños, aunque la estructura en general permanecía prácticamente intacta.
Las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos informaron que sus sistemas de defensa interceptaron varios misiles sobre Abu Dhabi y Dubái, tras los ataques iraníes en represalia por acciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel, según Informe Aéreo. El ataque contra Irán lanzado por ambos países desencadenó la respuesta iraní, que ya ha atacado bases estadounidenses en Oriente Próximo, según El País.
Como medida preventiva, todos los vuelos permanecen suspendidos tanto en Dubái como en el aeropuerto Dubai World Central Al Maktoum hasta nuevo aviso, según Informe Aéreo. Las autoridades pidieron a los pasajeros no trasladarse a las terminales y contactar directamente con sus aerolíneas. Un portavoz del aeropuerto de Dubái señaló que "se recomienda a los pasajeros no viajar al aeropuerto en este momento y que contacten directamente con sus respectivas aerolíneas para obtener las últimas actualizaciones sobre sus vuelos", según El País.
Por esta infraestructura pasan cada día 2.000 aviones de más de 100 aerolíneas, según El País. Pocas zonas del planeta quedan ahora sin verse afectadas por ese cierre. Los aeropuertos de Dubái, Doha o Abu Dhabi funcionan como un super intercambiador mundial de tráfico de pasajeros y servicios de carga que ahora queda suspendido hasta nuevo aviso.
Emirates informó que, debido a múltiples cierres del espacio aéreo regional, suspendió temporalmente todas sus operaciones hacia y desde Dubái hasta las 15:00 horas (hora local de los EAU) del domingo 1 de marzo, según Informe Aéreo. La aerolínea ofreció a los pasajeros con vuelos en las próximas 72 horas la posibilidad de reprogramar su viaje hasta 10 días antes de la fecha original o solicitar el reembolso del boleto. Bloomberg Línea reportó que Emirates canceló todos los vuelos hasta las 3 de la madrugada del domingo.
Qatar Airways detuvo las operaciones hasta medianoche, mientras que Etihad Airways amplió la suspensión hasta la tarde del domingo, según Bloomberg Línea. Kuwait Airways también suspendió sus vuelos de forma temporal. La autoridad de aviación civil de Kuwait informó que un dron impactó el aeropuerto del país, causando varios heridos leves y daños "limitados" al edificio de pasajeros, según La República y Bloomberg Línea. La autoridad aeronáutica de Kuwait dijo que iba a suspender todos los vuelos a Irán hasta nuevo aviso, según El País.
El ataque lanzado contra Irán causó el cierre del espacio aéreo sobre este país y sobre los cielos de Israel, Irak, Kuwait o Baréin, según El País. "Los pasajeros y las aerolíneas pueden esperar que el espacio aéreo permanezca cerrado durante bastante tiempo en la región. El impacto en la aviación regional es inmediato", afirmó Eric Schouten, director de la consultora de seguridad aérea Dyami, según El País.
Las aerolíneas cancelaron el sábado aproximadamente la mitad de sus vuelos a Qatar e Israel y alrededor del 28% de sus vuelos a Kuwait, después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra Irán, según datos preliminares de la consultora de datos aéreos Cirium citados por El País. En total, se anularon alrededor del 24% de los vuelos a Oriente Próximo.
La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) recomendó el sábado a las aerolíneas que se mantuvieran alejadas del espacio aéreo afectado por la intervención militar de Estados Unidos e Israel sobre Irán, según El País. British Airways, propiedad de IAG, canceló los vuelos a Tel Aviv y Baréin hasta el 3 de marzo. La alemana Lufthansa suspendió los vuelos hacia y desde Dubái el sábado y el domingo e interrumpió temporalmente las rutas a Tel Aviv, Beirut y Omán hasta el 7 de marzo.
Air France canceló los vuelos hacia y desde Tel Aviv y Beirut, según El País. Iberia también canceló los vuelos a Tel Aviv, mientras que Wizz Air suspendió los vuelos hacia y desde Israel, Dubái, Abu Dabi y Amán con efecto inmediato hasta el 7 de marzo. KLM, la filial holandesa de Air France-KLM, suspendió su servicio Ámsterdam-Tel Aviv.
El caos en el transporte aéreo alcanzó escala mundial. Las aerolíneas indias Air India e Indigo suspendieron sus vuelos a la zona de conflicto y los países vecinos, según El País. El Grupo Cathay de Hong Kong, matriz de Cathay Pacific Airways, también suspendió sus operaciones en la región, afectando los vuelos de pasajeros hacia y desde Dubái y Riad, así como los servicios de carga que operan a través del aeropuerto Al Maktoum de Dubái.
Turkish Airlines canceló vuelos a varios destinos de Oriente Próximo, mientras que Oman Air anunció la cancelación de todos los vuelos a Bagdad, según El País.
Algunos vuelos tuvieron que dar media vuelta porque el espacio aéreo que estaban atravesando se había vuelto demasiado peligroso. Según recoge la agencia Reuters citada por El País, un superjumbo Airbus A380 de Emirates con destino a San Francisco regresó a su base en Dubái, y otros aviones también quedaron fuera de posición, aumentando el caos en tierra.
En el aeropuerto de Doha, que gestiona alrededor de 1.000 vuelos al día, se vivieron escenas similares, muy parecidas a la situación de junio del año pasado, cuando los ataques iraníes lanzados sobre Qatar dejaron a 20.000 viajeros temporalmente varados, según El País y Bloomberg Línea.
En el Aeropuerto Internacional de Dubái, los paneles de llegadas y salidas en las terminales mostraron inicialmente grandes retrasos que rápidamente derivaron en una suspensión total, una interrupción de una escala no vista en décadas, según Bloomberg Línea y La República. Las salas de facturación se llenaron rápidamente de viajeros varados. Las puertas inteligentes electrónicas se cerraron, provocando filas más largas a medida que la gente abarrotaba los mostradores de inmigración.
Las filas serpenteaban por la zona de salidas del aeropuerto, mientras otros corrían hacia las salidas en busca de taxis para regresar a la ciudad, según La República. Muchos buscaban los vales de hotel que les habían prometido las aerolíneas. Algunos pasajeros inicialmente tenían la esperanza de poder tomar su vuelo, pero alrededor de las 4 de la tarde todas las operaciones se detuvieron y se les dijo a miles de personas que abandonaran el aeropuerto.
"La gente está muy cansada y muy nerviosa, algunos no tienen idea de qué vendrá después y por cuánto tiempo estaremos estancados", dijo Tarun Pathak, quien viajaba de Nueva Delhi vía Doha a Barcelona en un viaje de negocios, según La República y Bloomberg Línea.
Las aerolíneas ya están evitando el espacio aéreo de Ucrania y Rusia en sus vuelos internacionales a causa de la guerra entre ambos países, según El País. La nueva zona de conflicto declarada en Oriente Próximo supone una carga adicional para las operadoras, ya que dispara el riesgo de ataques accidentales o deliberados a los vuelos comerciales. Evitar ese peligro supone además tiempos de vuelo más largos y más coste de combustible, que previsiblemente va a encarecerse dado el papel estratégico que juega Irán en el estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del crudo que se consume en el mundo. El conflicto promete causar también un importante impacto no solo en el tráfico de pasajeros sino en los servicios de carga.
La región funciona como un superconector global, conectando dos puntos cualesquiera del planeta con una sola escala en aeropuertos como Dubái, Doha o Abu Dabi, según La República y Bloomberg Línea. Como resultado, aerolíneas como Emirates, Qatar Airways y Etihad han creado flotas masivas que canalizan pasajeros a través de sus centros de conexiones, convirtiendo Oriente Medio en una arteria vital para el tráfico aéreo mundial.
El Golfo Pérsico se ha acostumbrado a las interrupciones, ya que los cielos de amplias franjas de Oriente Medio sufrieron restricciones en repetidas ocasiones durante los últimos dos años, según La República y Bloomberg Línea. Las aerolíneas se han visto obligadas a cancelar vuelos en rutas rentables, gastar más en combustible para aviones y pasar por países que suelen evitar, como Afganistán, para evitar el espacio aéreo peligroso. Pero una suspensión total durante muchas horas a escala regional masiva no tiene precedentes y pone de relieve lo que está en juego en el conflicto que enfrenta a Irán con Israel y Estados Unidos.
Dubái es el aeropuerto internacional con mayor tráfico del mundo, con más de 2.000 vuelos diarios de más de 100 aerolíneas que operan en el centro, según La República. Emirates es el operador principal, con una flota de aviones de larga distancia de Boeing y Airbus que vuelan a más de 140 destinos en todo el mundo. Las instalaciones suelen poder despachar a los miles de pasajeros que pasan por el aeropuerto en cuestión de minutos, gracias a tecnología avanzada que incluye reconocimiento facial, según Bloomberg Línea.
La situación marca una escalada sin precedentes en el conflicto regional, con consecuencias inmediatas para el transporte aéreo global y potenciales impactos económicos derivados del encarecimiento del combustible y la interrupción de las cadenas de suministro que dependen del transporte de carga aérea a través de estos centros estratégicos.