

Walid Khalidi, académico de historia del Medio Oriente cuyo profundo conocimiento de la región y trabajo diplomático lo convirtieron en figura fundamental para la identidad palestina, falleció el domingo en su residencia de Cambridge, Massachusetts, según confirmó su hijo Ahmed. Tenía 100 años.
Khalidi, proveniente de una familia ampliamente respetada de académicos y políticos con raíces en Jerusalén, dedicó gran parte de su carrera al Instituto de Estudios Palestinos en Beirut, que ayudó a fundar en 1963, y a la Universidad de Harvard, donde fue investigador en el Centro de Estudios del Medio Oriente, según The New York Times.
El historiador fue testigo directo de gran parte de la experiencia palestina durante el siglo XX. Creció bajo el Mandato Británico, presenció cómo la creación de Israel en 1948 desplazó a cientos de miles de palestinos, incluida su propia familia, y participó en las décadas de compleja política y diplomacia que siguieron, según la misma fuente.
Su extensa vida y carrera le proporcionaron conocimiento de primera mano sobre algunas de las cuestiones más duraderas y complicadas de la región: las consecuencias continuas de la dominación europea de tierras árabes en los siglos XIX y XX, los éxitos y fracasos de la diplomacia en el mundo árabe, y qué significa ser palestino, un pueblo sin estado, casi 80 años después de la fundación de Israel, según el medio estadounidense.
Desde la década de 1950, Khalidi desempeñó un papel central en la creación de la arquitectura intelectual de la comunidad palestina, identificando a un pueblo con una historia, cultura y política particulares, y asegurando que el destino de los palestinos permaneciera en la cima de la agenda política panarabista, según The New York Times.
El académico centró su trabajo inicial en refutar la interpretación predominante de los eventos que rodearon la fundación de Israel en 1948. En ese momento, el consenso sostenía que los líderes árabes habían instado a los palestinos a huir del territorio reclamado por el nuevo Estado israelí, según la fuente.
La labor de Khalidi como cofundador del Instituto de Estudios Palestinos en 1963 estableció una institución clave para la investigación y documentación de la historia y la situación palestina. Su trabajo académico y diplomático entre bastidores en el mundo árabe consolidó su reputación como figura fundamental en los estudios palestinos, según el medio.
La muerte de Khalidi representa la pérdida de uno de los últimos testigos directos de los acontecimientos que definieron el conflicto palestino-israelí moderno y de un académico cuyo trabajo ayudó a dar forma a la comprensión contemporánea de la identidad y la historia palestinas.