Por primera vez en la historia de los Mundiales de fútbol, ninguno de los jefes de Estado de los países anfitriones asistió a la ceremonia inaugural del torneo. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, el primer ministro canadiense Mark Carney y el presidente estadounidense Donald Trump se ausentaron del evento celebrado este jueves en México, rompiendo una tradición de 96 años en la que los líderes políticos han dado el banderazo inicial a la competición deportiva más vista del planeta.