La producción de opio en Myanmar alcanzó su nivel más alto en una década, con un aumento del 17% en el área de cultivo durante el último año, según el informe publicado esta semana por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). El país asiático, devastado por una guerra civil desde el golpe militar de 2021, se ha convertido en el principal productor mundial de opio y metanfetaminas, generando un comercio ilícito multimillonario que se expande hacia nuevos mercados internacionales.