Políticos de extrema derecha israelíes están violando abiertamente el acuerdo del Statu Quo que regula el acceso y uso de la mezquita de al-Aqsa en Jerusalén, uno de los lugares más sagrados del mundo, al realizar oraciones y cantos judíos en el recinto reservado exclusivamente para el culto musulmán, según reportó la BBC. La situación ha generado alarma internacional ante el temor de que cambios formales en la administración del sitio puedan desencadenar una nueva ola de violencia en Medio Oriente.