La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) ha desactivado el experimento de Partículas Cargadas de Baja Energía a bordo de la sonda Voyager 1, que se encuentra a más de 25.000 millones de kilómetros de la Tierra en el espacio interestelar, según informó la agencia espacial el 27 de febrero de 2026. La medida busca prolongar la vida operativa de la nave espacial más distante construida por la humanidad, que enfrenta una pérdida progresiva de energía tras casi 49 años de funcionamiento continuo.