La NASA alcanzó niveles de potencia sin precedentes en Estados Unidos al probar un propulsor electromagnético alimentado con vapor de litio metálico que podría impulsar misiones tripuladas a Marte. El 24 de febrero, el Laboratorio de Propulsión a Reacción de la agencia en California encendió por primera vez en años este prototipo, superando la potencia de cualquier propulsor eléctrico actualmente en operación en naves espaciales estadounidenses.