Las esperanzas de un avance en las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán se desvanecieron este domingo, tras casi dos meses de conflicto que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, una arteria vital que en tiempos normales transporta una quinta parte del petróleo y gas natural licuado mundial. El presidente Donald Trump extendió indefinidamente el alto el fuego, pero Washington y Teherán mantienen posiciones irreconciliables sin negociaciones programadas que puedan poner fin definitivo a la guerra.