Por primera vez desde 1993, Líbano e Israel sostienen conversaciones directas en Washington para resolver un conflicto que se remonta a 1948, mientras los combates continúan en el sur del Líbano entre las fuerzas israelíes y Hezbolá. Las negociaciones, iniciadas en abril de 2026, enfrentan obstáculos críticos: la ausencia de Hezbolá en las conversaciones, el desequilibrio militar entre ambas partes y la debilidad del gobierno libanés frente a una milicia que podría ser más poderosa que su propio ejército nacional.