Noruega anunciará la reapertura de tres campos gasíferos cerrados hace casi tres décadas para mantener su producción de hidrocarburos hasta 2035, desafiando recomendaciones ambientales y posicionándose como garante de la seguridad energética europea tras la guerra en Ucrania, según declaró el ministro de Energía, Terje Aasland, esta semana.