

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha publicado documentos y fotografías relacionados con Jeffrey Epstein que muestran al príncipe Andrés en situaciones comprometedoras, generando renovada atención sobre sus vínculos con el fallecido delincuente sexual.
Una nueva serie de documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha puesto nuevamente bajo el foco al príncipe Andrés de Reino Unido por sus conexiones con Jeffrey Epstein. Las imágenes, liberadas el pasado viernes, muestran al hijo de la reina Isabel II en diversos escenarios vinculados al convicto por tráfico sexual.
Una fotografía particularmente controversial muestra al príncipe Andrés, actualmente de 65 años, recostado sobre el regazo de varias mujeres en lo que parece ser la sala de Sandringham, la finca real en Norfolk. En el fondo de la imagen, Ghislaine Maxwell, también convicta por tráfico sexual, sonríe.
El príncipe Andrés, quien fuera despojado de sus títulos reales por el rey Carlos III debido a su asociación con Epstein, ha negado sistemáticamente cualquier conducta inapropiada. Sin embargo, las nuevas imágenes reavivan las sospechas sobre su relación con el financista.
Los documentos, cuya publicación fue ordenada por el Congreso de Estados Unidos, contienen además fotografías de celebridades como el expresidente Bill Clinton y Michael Jackson. El expresidente Donald Trump fue apenas mencionado en los archivos.
Entre las imágenes también se encuentran dos fotografías de Sarah Ferguson, exesposa del príncipe, en compañía de mujeres no identificadas. Ferguson ya había generado controversia previamente por un correo electrónico de 2011 donde llamaba a Epstein su 'amigo supremo'.
El príncipe Andrés enfrenta además presiones para testificar ante un comité del Congreso estadounidense que investiga las actividades de Epstein, solicitud a la que aún no ha respondido.
Las autoridades judiciales han defendido las extensas redacciones en los documentos argumentando que buscan proteger a las víctimas, mientras que algunos congresistas demócratas critican la falta de transparencia.
La publicación de estos archivos representa un nuevo capítulo en el escándalo que ha manchado la reputación de la familia real británica y continúa generando interrogantes sobre las conexiones de Andrés con Epstein.