Una investigación publicada en la revista Neuropharmacology no encontró evidencia de N,N-dimetiltriptamina (DMT) en cerebros de ratas, desafiando la teoría de que el cerebro de los mamíferos produce naturalmente este potente psicodélico asociado con experiencias cercanas a la muerte y estados de sueño. El hallazgo contradice un influyente estudio de 2019 y ha reavivado el debate científico sobre la existencia de DMT endógeno.