

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas alertó este martes sobre el agravamiento de la crisis alimentaria en Afganistán, donde más de 17 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria ante un invierno crítico, mientras la ayuda internacional disminuye drásticamente.
El PMA ha revelado datos alarmantes sobre la situación humanitaria en Afganistán, señalando que tres millones de personas están experimentando hambre aguda, un incremento significativo respecto a los 13,8 millones del año anterior. La crisis alimentaria amenaza especialmente a la población infantil, con casi cuatro millones de niños en riesgo de desnutrición.
Según John Aylieff, director del PMA en Afganistán, la situación se ha deteriorado por múltiples factores: sequía que ha destruido cultivos, pérdida generalizada de empleos, debilitamiento económico y terremotos. A estas condiciones se suma el retorno forzoso de 2,5 millones de afganos desde Pakistán e Irán, muchos de ellos en condiciones de desnutrición.
La organización Acción contra el Hambre ha complementado estos datos, indicando que 3,7 millones de niños, principalmente menores de cinco años, están afectados. Un 80% de las familias no pueden permitirse alimentos nutritivos para sus hijos, y el acceso a servicios sanitarios se ha reducido drásticamente.
Los recortes en la financiación internacional han provocado el cierre de al menos 305 centros de nutrición en el país, agravando aún más la crisis. El PMA ha solicitado urgentemente 468 millones de dólares para proporcionar ayuda a seis millones de personas, advirtiendo que esta es la primera vez en décadas que no pueden lanzar una respuesta significativa para el invierno.
Los expertos advierten que sin una intervención inmediata, miles de niños podrían morir durante los próximos meses, especialmente considerando las duras condiciones invernales y la falta de recursos básicos. La situación se ha descrito como potencialmente catastrófica, con riesgo de que las tensiones fronterizas y la inestabilidad política empeoren aún más la crisis humanitaria.