La última versión pública de ChatGPT puede ser manipulada para generar imágenes sexualizadas y de violencia gráfica mediante una simple instrucción modificada, según reveló la empresa británica de seguridad en inteligencia artificial Mindgard a la BBC. OpenAI, creadora del chatbot, implementó medidas correctivas después de ser contactada por el medio, aunque los investigadores afirman que el problema persiste con pequeñas variaciones del comando problemático.