La Plataforma Unitaria Democrática de Venezuela presentó este domingo un plan de estabilización, recuperación y elecciones sin establecer plazos concretos, cien días después de la salida forzada de Nicolás Maduro del poder. La coalición de ocho partidos que respalda a María Corina Machado busca colocar el tema electoral como prioridad en la agenda de Estados Unidos, mientras el gobierno de Delcy Rodríguez se enfoca en la estabilidad económica y el chavismo mantiene interlocución directa con Washington.
Han transcurrido cien días desde que Nicolás Maduro fue forzado a dejar el poder en Venezuela, según reporta El País. Mientras la vicepresidenta y ahora presidenta encargada, Delcy Rodríguez, prioriza la estabilidad del chavismo y la promesa de mejora económica ante un proceso electoral, la oposición presentó este domingo una hoja de ruta que carece de plazos definidos para acelerar la transición hacia elecciones.
Durante una reunión de líderes de la Plataforma Unitaria Democrática, la coalición de ocho partidos que respalda a María Corina Machado presentó un plan de estabilización, recuperación y elecciones, según El País. La hoja de ruta, aunque inspirada en la propuesta del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, no establece plazos para cumplir las garantías y pasos que consideran necesarios para llevar al país a la democracia.
Machado participó por videoconferencia en el evento y reiteró que el movimiento opositor presionará para poner el tema electoral entre las prioridades de Estados Unidos, que hasta ahora se ha centrado en presionar al chavismo para crear el andamiaje legal que permita hacer negocios petroleros y mineros. "Queremos elecciones para elegir a todo, legitimar con nuestra participación en unas elecciones impecables que van a ser un ejemplo para el planeta. Y el país las quiere ya", dijo Machado, según El País. "Solo un gobierno legítimo y democrático traerá el Estado de derecho a Venezuela. Y solo con Estado de derecho vendrán unas enormes inversiones para que este país despegue económicamente y los venezolanos todos podamos ver una nación próspera", añadió.
En una rueda de prensa que comenzó con casi dos horas de retraso, Roberto Enríquez, del partido Copei, fue designado portavoz de la plataforma e intentó responder sin mucho éxito a las preguntas de media docena de periodistas, según El País. "No me pongan aquí a revelar secretos", dijo Enríquez, reacio a concretar los primeros pasos que conforman esa hoja de ruta. El portavoz defendió que "las elecciones hacen posible la estabilización y la recuperación, no al revés".
Los periodistas insistieron en que las acciones de Washington en Venezuela no parecen tener como prioridad la celebración de elecciones a corto plazo, según El País. La Casa Blanca tampoco ha señalado con claridad el camino que componen los tres pasos diseñados para el futuro de Venezuela tras la intervención militar del 3 de enero. La oposición se debate en entender si los tres pasos dictados por Rubio son consecutivos o paralelos y señala que la hoja de ruta anunciada es, en realidad, una "agenda de lucha". Es una agenda que responde al clamor nacional, defendió Enríquez. "Porque venimos de escuchar a más de 30.000 activistas en todo el país", aseguró.
Entre las tareas que se ha propuesto este sector de la oposición está lograr un mayor acercamiento a Estados Unidos, según El País. Mientras otros actores civiles y políticos de la sociedad venezolana han tenido su espacio para conversar con los estadounidenses en varias ocasiones, la oposición reivindica su rol en cualquier proceso de negociación entre Washington y Caracas. En estos tres meses de cambios que ha vivido Venezuela, el gobierno de Donald Trump ha tenido una interlocución directa y frecuente con el chavismo, pero no así con la oposición.
En un documento distribuido a la prensa, la Plataforma Unitaria señaló las condiciones mínimas para las etapas de estabilización y recuperación, según El País. Se trata de requisitos para llegar a unas elecciones libres, muchos de ellos ya exigidos para las elecciones presidenciales de 2024 y que Maduro incumplió.
La oposición destaca la necesidad de reinstitucionalización del país, mientras el chavismo promete lo mismo a su manera, según El País. Mientras el oficialismo señala las recientes designaciones del fiscal general y la defensora del pueblo como concesiones a otros espectros políticos, sus nombramientos no han logrado generar confianza en que se trate de señales de una verdadera independencia.
La liberación de todos los detenidos, cerca de 500 según el Foro Penal, el regreso seguro de los exiliados, garantías para la libertad de expresión, asociación, manifestación y el desmontaje del aparato represivo son medidas que deben ocurrir para poder llegar a unos comicios, según el documento citado por El País. "La existencia de presos políticos es incompatible con cualquier proceso orientado a elecciones libres", señala el texto.
En el ámbito estrictamente electoral, la oposición exige garantías específicas como el levantamiento de inhabilitaciones políticas, la devolución de partidos judicializados y confiscados y la designación de un Consejo Nacional Electoral provisional independiente que pueda arbitrar el proceso, según El País.
Ante la pregunta de cuándo volverá María Corina Machado, Enríquez respondió: "Eso se lo podrán preguntar a ella directamente muy pronto", según El País.
La situación refleja la complejidad del momento político venezolano, donde la oposición busca protagonismo en las negociaciones mientras el chavismo mantiene el control del diálogo con Washington. La falta de plazos concretos en la hoja de ruta opositora contrasta con la urgencia expresada por Machado, evidenciando las dificultades para articular una estrategia clara en un contexto donde Estados Unidos prioriza los acuerdos económicos sobre el calendario electoral.